¿Has oído hablar de la difusión pasiva?

Una de las vías de administración en la que podemos utilizar los aceites esenciales es a través de la vía respiratoria o atmosférica, aprovechando de este modo, la volatilidad de las moléculas aromáticas y sus múltiples beneficios para el tratamiento de diferentes dolencias en animales.

Podemos buscar varias finalidades. Por un lado, podemos actuar sobre el sistema respiratorio para tratar desequilibrios de las vías respiratorias, o por otro lado, podemos actuar a nivel del sistema nervioso, es decir a nivel cerebral por la conexión olfato-sistema nervioso, tratando de este modo desequilibrios neuropsíquicos o trastornos del sistema nervioso.

Para ello, generalmente utilizaremos humidificadores por nebulización o sonicación y no quemadores de esencias, ya que el exceso de calor que pueden alcanzar puede alterar la estructura molecular del aceite esencial y, por lo tanto, no garantizar sus propiedades terapéuticas.

Sin embargo, existe otro método de difusión conocido como “difusión pasiva”, que aunque hace alarde de su innovación, realmente es más viejo que el fuego.

¿Y en qué consiste?

Pues es de lo más sencillo, únicamente se trata de utilizar un recipiente con agua caliente sobre el que se añaden las gotas de las esencias, de igual modo que antaño hacían ya nuestras abuelas como los vahos de eucalipto.

Los aceites esenciales, al tener menor densidad y menor tensión superficial que agua, se van a quedar extendidos en la superficie de ésta.

El agua al estar caliente y evaporarse va a hacer que el vapor que emana arrastre con él a las moléculas aromáticas, lo que no resulta nada difícil, ya que como bien sabemos, son volátiles.

¿Cuáles son las ventajas?

Me parece un método clásico y estupendo para su uso en gatos o en animales sensibles, ya que al no emitir ningún tipo de ruido o bruma intensa no cabe la posibilidad de que pueda “molestar”, intimidar, asustar o causar algún tipo de rechazo al animal.

El hecho de ser un método que pasa más desapercibido que los humidificadores eléctricos clásicos también facilita mantener el recipiente, siempre con supervisión, más cerca del animal y que de esta manera se beneficie en mayor medida de la inhalación de los principios aromáticos de las esencias.

Por otro lado,  la concentración de moléculas aromáticas contenidas en el vapor de agua que se va desprendiendo del recipiente es inferior a la que pueda trasportar la potente bruma de un humidificador eléctrico, por lo que también será lmás seguro en el uso de gatos.


Seguir las normas de seguridad en cuanto a la realización de difusiones atmosféricas:

  • No realizar DA en casos de alergias respiratorias, insuficiencia respiratoria o estados asmáticos (salvo excepciones)
  • Jamás realizar DA de continuo. No pasar de 1 hora de DA al día.
  • Respetar las posologías indicadas según especie, estado de desarrollo y/o caso particular.
  • No utilizar AE que puedan irritar las mucosas (alto contenido en aldehídos terpénicos o 1,8 cineol)
  • No utilizar en difusión AE que contienen fenoles, aldehídos aromáticos y/o cetonas, incluso algunos compuestos terpénicos.
  • No utilizar 1,8 cineol en animales asmáticos.

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