Érase una vez un gato que se hizo amigo de un terpeno…

gato22Comenzaremos diciendo que la composición bioquímica que forman los aceites esenciales está compuesta principalmente por terpenos (hidrocarburos complejos de la serie del isopreno), así como de otras moléculas aromáticas pertenecientes a distintas familias bioquímicas: fenoles, aldehídos, alcoholes, cumarinas, lactonas…generalmente terpenos a los que se agregan grupos funcionales oxigenados (terpenoides)

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La naturaleza lipófila de estos compuestos hacen que se absorban fácilmente a través de la piel (perfusión aromática), y junto a la vía oral y la difusión atmosférica, van ser capaces de alcanzar el torrente sanguíneo (circulación sistémica) llegando hasta el hígado dónde serán metabolizados.

Este proceso enzimático de desintoxicación comprende dos fases: una primera fase de hidroxilación y una segunda fase en la que tienen lugar 2 vías: la conjugación con un aminoácido: la glicina, y la glucuronidación, conjugación con el ácido glucurónico, que variará dependiendo del tipo de moléculas y de la especie animal involucrada.

La conjugación con el ácido glucurónico y la glicina hace que aumente la solubilidad de los conjugados, haciendo que se excreten con facilidad a través del riñón (entre 60-80% de metabolitos procedentes de los aceites esenciales aparecen en la orina del gato pasadas 48-72 horas ), o bien, en el caso de las sustancias liposolubles a través del intestino en forma de heces  (menos del 10% de metabolitos de los aceites esenciales en el gato)

Este proceso de glucuronidación va a ser catalizado (aumenta la velocidad de la reacción) por varios de enzimas del tipo UDP-glucuronosiltransferasas.

¿Y qué pasa entonces con los gatos y la metabolización de los aceites esenciales?

glucuronidacic3b3n-lifederComo hemos visto, la  glucuronidación es un importante mecanismo de desintoxicación presente en la mayoría de los animales, excepto en  los gatos.

O mejor dicho de otra manera, los gatos son más sensibles a los efectos tóxicos de determinadas moléculas, en este caso presentes en los aceites esenciales, ya que tienen menor capacidad de eliminación o desintoxicación por glucuronidación hepática, y este hecho se debe a que los gatos carecen de las enzimas glucuronosiltransferasas encargadas de catalizar las reacciones que tienen lugar para que la glucoronidación tenga éxito.

Por lo que deducimos, que su capacidad de eliminar estos compuestos “más agresivos” que componen los aceites esenciales será más lenta e ineficiente, en especial aquellas moléculas aromáticas pertenecientes a la familia de los fenoles, aldehídos aromáticos, entre otras, así pues, estas sustancias tóxicas se acumularían en su organismo pudiendo producir graves problemas de salud, incluso la muerte.

Metabolismo de los aceites esenciales en el gato
Metabolismo de los aceites esenciales en el gato

Por otro lado, como bien sabemos, la naturaleza de los aceites esenciales desde el punto de vista físico químico es volátil, luego la consecuente inhalación de sus componentes también debe ser tenida en cuenta.

Las moléculas aromáticas una vez inhaladas a través de las vías respiratorias van a ser transportadas hasta los pulmones, una vez allí pasan a los bronquios, que a su vez se dividen en bronquiolos, concluyendo en los alvéolos (sacos aéreos).

Las paredes de los sacos están rodeados por pequeños vasos sanguíneos que permiten que el oxígeno del aire, o en este caso las moléculas aromáticas volátiles, ingresen en el torrente sanguíneo  (circulación sistémica), para ser de nuevo, metabolizados en el hígado. Luego deducimos que la inhalación de los aceites esenciales, si no hemos tomado las precauciones pertinentes, también puede resultar insegura para los gatos.

La volatilidad, desde el punto de vista químico, físico y de la termodinámica, es una medida de la tendencia de una sustancia a pasar a la fase de vapor. Se ha definido también como una medida de la facilidad con que una sustancia se evapora.

Explicado de manera más sencilla, podemos decir que es la velocidad con la que se evaporan las esencias, o mejor dicho ciertas moléculas aromáticas que conforman las esencias una vez expuestas al aire. Existen distintos índices de evaporación, las más ligeras serán más volátiles mientras que las más densas o pesadas lo serán menos, esto estará definido por el tamaño de cada molécula (peso molecular), de ahí la importancia de que el proceso de destilación sea completo.

Por todo esto, vamos a deducir entonces que a la hora de realizar una difusión atmosférica la dosis utilizada de aceites esenciales, en el caso del gato, ha de ser la correcta (generalmente se trabajará a dosis muy bajas).

También se aconseja realizar la difusión atmosférica en un espacio amplio y ventilado, o al menos procurar que el ambiente no quede demasiado saturado de moléculas aromáticas, aunque esto va a depender de la finalidad que deseemos conseguir.

De igual manera, es recomendable que el gato tenga una vía de escape, o bien, pueda tener acceso fácil a otro lugar alejado de la difusión de los aceites esenciales en el caso de que lo desease.

En estos dos últimos puntos existe bastante controversia según la fuente consultada, de hecho, hay autores que aconsejan el confinamiento del animal, o al menos, mantenerlo en un espacio reducido a la hora de realizar las difusiones atmosféricas para el tratamiento de afecciones de las vías respiratorias, por ejemplo, y asegurarnos de este modo que las moléculas aromáticas sean inhaladas por el animal y pueda beneficiarse de las diferentes propiedades terapéuticas que nos ofrecen.

Otra importante consideración a la hora del uso de aceites esenciales en gatos, es la gran sensibilidad que los gatos muestran a los olores, en especial a los cítricos.

Como bien sabemos, su olfato está bastante más desarrollado que el olfato humano, ellos presentan 70 millones de células olfativas y 20 cm2 de mucosa olfativa frente a los 5 millones de células olfativas y una superficie de la mucosa de 4 cm2 que poseemos los humanos.

Además poseen lo que se denomina el órgano vomeronasal u órgano de Jacobson situado en la parte superior de la cavidad bucal. Este órgano es especialista en captar feromonas mediante la conducta de Flehmen.

180px-felinine_chemical_structure.svg_Las feromonas son sustancias químicas volátiles secretadas con la finalidad de provocar un determinado comportamiento en otro individuo de la misma especie.

Los gatos poseen determinadas glándulas productoras de feromonas con diferentes funciones: marcar territorio, receptividad sexual, etc. A nosotros nos interesan especialmente las denominadas feromonas F3 y F4, que son justamente las feromonas que deja el gato sobre aquellos seres que considera “amigos” y sobre aquellos objetos y lugares que considera “su casa”.

Esto hace que el gato reconozca su entorno y a sus cohabitantes y de alguna manera se sienta seguro y protegido. Si tenemos en cuenta que la estructura molecular de las moléculas aromáticas es similar a la estructura molecular de las feromonas, podemos deducir que los aceites esenciales podrían causar problemas de comportamiento o conductas no deseadas al «camuflar o enmascarar» estas feromonas producidas por el gato y depositadas en lo que considera su hogar. Hablamos de posibles muestras de apatía, agresividad, micciones inadecuadas, etc.

20121226-catster-cat-grooming-in-peace-4Otro hándicap de los gatos es que en ellos es muy característico realizar con frecuencia lo que se denomina conducta de grooming (acicalamiento de la superficie corporal),  luego cualquier sustancia que sea aplicada sobre su cuerpo va a ser lamida.

Si la dosis aplicada es alta, y además, compuesta por aceites esenciales, en especial por aquellos  cuyo uso está totalmente desaconsejado en gatos, el gato podría mostrar una excesiva salivación o babeo, o incluso vómitos, y de nuevo, su hígado también podría verse comprometido.

Como es lógico, a parte de todas estas recomendaciones expuestas en cuanto al uso de aceites esenciales en gatos, también debemos tener en cuenta las precauciones generales y grados toxicidad de los mismos, sea cual sea la especie a la que vayan a ser destinados:

  • Dosis terapéuticas adecuadas según especie.
  • No aplicar puros en mucosas, ojos, zonas sensibles (oídos, zonas ano-genital) ni amplias superficies
  • Utilizar aceites esenciales de alta calidad, 100% puros, completos, quimiotipados y naturales.
  • Evitar que el animal se lama la zona tratada durante unos 15 minutos.
  • Algunos humanos y animales pueden ser alérgicos o sensibles a los aceites esenciales, sobre todo a las lactonas sesquiterpénicas (olivardilla), aldehídos aromáticos (cinamaldehído de las canelas), aldehídos terpénicos (verbena exótica, citronela, geranio, eucalipto azul, melisa, lemongras…) o monoterpenos (cítricos: limón, naranja…), por eso debe realizarse siempre una prueba cutánea.
  • Los aceites esenciales ricos en fenoles y aldehídos aromáticos son dermocáusticos e irritantes vía externa (canelas, clavo, oréganos, ajedrea, mejorana, albahaca, etc.). Los utilizaremos siempre diluidos en un bajo porcentaje de aceite esencial. No los utilizaremos en gatos.
  • Prestar mucha atención a los aceites esenciales ricos en cetonas y lactonas,  ya que son neurotóxicas y abortivas en dosis altas. No aplicar a hembras gestantes ni epilépticos. Nosotros, por sistema, no los utilizaremos aceites esenciales durante el embarazo, la lactancia ni en animales epilépticos. No los utilizaremos en gatos, dependiendo del tipo de cetona.
  • Los fenoles, vía oral y durante largos tratamientos, pueden ser hepatotóxicos. No los utilizaremos en gatos.
  • Atención a los aceites esenciales Todas las esencias de los cítricos contienen furocumarinas fotosensibilizadoras (bergamota). No ponerse al sol tras su aplicación. No utilizaremos cítricos en gatos.
  • En caso de alergias respiratorias, y en especial en cuadros asmáticos, no utilizar aceites esenciales en aerosol. Si podemos utilizar hidrolatos.
  • Realizar antes de la aplicación una prueba de tolerancia cutánea.
  • No administrar aceites esenciales que contengan fenoles, cetonas, aldehídos aromáticos, cítricos, paracimeno o pinenos.
Conclusión.-

En primer lugar jamás automedicar sin el consejo de un profesional cualificado.

Debe quedar claro que los aceites esenciales no son algo que no pueda utilizarse en gatos, sino que se deben tomar precauciones a la hora de elegir el aceite esencial, el tipo de preparado, la finalidad, la galénica, la vía de aplicación, la posología,  la duración del tratamiento, la edad, el grado de sensibilidad del animal y/o estado de salud o condición del animal.

Referencias bibliográficas y fuentes:

Fisiología veterinaria. Cunningham
L’aromathérapie exactement, P.Franchomme
-Dr. Safdar Khan, entrevista de The Lavender Cat. Sue Martin
https://aromaterapiaesestilo.blogspot.com/2009/04/la-volatilidad-de-los-aceites.html

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